
Es domingo,parece otro domingo más. Después de comer y prepararme me dirijo al garaje para sacar el coche y conducir durante hora y media hasta llegar a mi piso de alquiler. Duermo allí para no tener que madrugar demasiado al día siguiente. Cuando llego llamo a casa, se quedan más tranquilos si saben que el viaje ha sido sin problemas. Mis padres están con mis tíos de paseo. Termina el día y me acuesto. A la mañana siguiente desayuno, me ducho, me visto, cojo mi mochila y al trabajo. Diez minutos después estoy en mi destino, con la ropa del trabajo y preparada para empezar la jornada laboral. Un paciente, otro, otro y otro; así hasta 6. Llega la hora de la comida y concluye mi jornada del lunes. Regreso a casa de mis padres... parece que es un lunes como el de la semana pasada, como el de la semana anterior, un lunes cualquiera... las mismas curvas, los mismos socavones en la carretera, similares coches temerarios, la misma hora por el mismo kilómetro que otros muchos días... llego a mi destino, con ganas de sentarme a la mesa a comer. Pero antes, en el portal me encuentro con una vecina, que para mi sorpresa me da dos besos y me mira dubitativa, tanteándome para ver qué tal estoy. Ve que estoy bien, así que continua su camino con ganas de decir algo, pero sabiendo que no debe hacerlo. Me quedo extrañada, algo no va bien... ¿qué puede ser? ¿serán cosas mías? No sé dónde tengo las llaves de casa, así que llamo al timbre. El ascensor está esperándome, así que enseguida llego al 7º piso. Antes de llamar al timbre ya asoma mi madre y me abre la puerta. La miro, algo va muy mal. Mi primer pensamiento: mi abuelo, algo le ha pasado. Pregunto con un nudo en la garganta: "¿qué ha pasado?". En mi cabeza retumba la palabra "abuelo" una y otra vez y entre ese zumbido escucho entre sollozos: "el primo Jose". Sacudo la cabeza hacia los lados, no soy capaz de hilar mis pensamientos para que tengan coherencia... no tiene sentido ¿el primo? así que sin respiración pregunto para saber qué le ha pasado. Oigo, pero no asimilo lo que escucho, por lo que aturdida pregunto: "¿qué? ¿cómo? ¿qué le pasó?" y rompo a llorar, lloro y me siento. Las piernas me tiemblan, por más que intento inhalar aire, no me llega a los pulmones, una fuerte presión golpea mi cabeza, grito... grito que no puede ser, q no es posible, que no es justo. El tiempo se detiene y los recuerdos bombardean mi mente. Dejo de percibir lo que ocurre a mi alrededor, sólo siento que me desgarro por dentro. Que me falta una pieza importante, que nada tiene sentido, que quiero dar marcha atrás en el tiempo e impedir que se monte en su moto. Deseo ser yo, que él esté aquí y ser yo quien ocupe su lugar. Deseo despertarme de esta pesadilla, pero no. Nada va a cambiar por mucho que lo desee, nada va a ser como debiera. Él no va a regresar... parecía dormir, el problema es que entró en un sueño eterno del que jamás despertará.
Te quiero y eso es algo que nada ni nadie cambiará nunca.
Pasará el tiempo, pero vivirás siempre en mí; tu recuerdo durará mientras yo respire.
Te quiero y eso es algo que nada ni nadie cambiará nunca.
Pasará el tiempo, pero vivirás siempre en mí; tu recuerdo durará mientras yo respire.
Ya escuché estas palabras una vez hace unos meses, pero no puedo describir lo que me has hecho sentir escribiendo esto...creo que puede parecerse a una ínfima parte de lo que realmente has sentido y sigues sintiendo.Se que nadie puede curar tu pena, yo ni me atrevería a intentarlo, lo único que puedo decirte esq nunca le olvides!!nunca dejes de decicarle un momento (o los que hagan falta) para pensar en el...nunca dejes de hacerle un huequito en tu dia a dia...
ResponderEliminarrecuerda que si necesitas lo que sea,ahí estaré, a tu lado!
Ánimo!!!!!!
La verdad que es dificil, responder al dolor. Hay dolores, que se calman con pastillas, hay dolores que se calman con ilusion y amor,y asi unos cuantos dolores con solucion, pero por el contrario, hay dolores como el que tu sientes, que no se calman nunca, tan solo aprendemos y nos acostumbramos a vivir con ellos, son casi siempre nuestro compañero de viaje, ese que cuando menos lo esperamos, aparece y dice "HOLA" y tira una esperanzada tarde, noche o fin de semana para atras.
ResponderEliminarSolo puedo decir, que me duele tu dolor y que odio tu angustia, pero que entre mis metas en la vida esta la de poder hacerte mas facil, el poder llegar a soportar ese dolor, creo que anoche, posiblemete te arramcara una lagrimas, bueno, yo no, los recuerdos, pero bueno, una fase del aprendizaje, es poder hablar de los que no duele, sin que nos haga tanto daño...
Un beso y un abrazo
Tu amichi
FOFI
animo!
ResponderEliminarmuxos besos
:-**********
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