
Los pequeños detalles son los que quedamente susurran lo que pensamos, lo que sentimos, lo que callamos, lo que ocultamos... pero suelen pasar desapercibidos. Pasan desapercibidos no por su importancia, pero sí por la relevancia que cada uno les da. Caemos en el error de cerrar todos nuestros sentidos ante aquello que consideramos superfluo sin realmente serlo. Recibir una sonrisa de un desconocido, un hasta pronto en lugar de un adiós, un beso sin motivo aparente, un abrazo electrizante, un aroma que evoca momentos pasados, una canción que suena en el momento justo, un silencio compartido que dice más que muchas palabras, la mirada asombrada de un niño, la mirada cómplice de un desconocido, una lágrima que se asoma sin llegar a caer al abismo, el inicio de una frase que queda incompleta, el miedo del que tienes enfrente, el dolor de aquel al que heriste, una despedida que quizá sea la última, la efusividad del saludo de alguien que se alegra al verte, la pasión en los ojos del que te desea, el encontrar las llaves en el lugar que las buscas, comprobar que han pasado las horas pero el perfume perdura, el pantalón que necesitas recién planchado, la comida caliente sobre el plato, la hora perfecta para ver esa película que te encanta, la calidez del hogar en un día de invierno, el rocío sobre los pétalos de una rosa, el viento que mece las ramas, la lluvia que da de beber a las flores, el frescor de las noches de verano, el sonido de la lluvia sobre los cristales, la palabra pronunciada para romper el hielo, no tener que esperar... hay millones de cosas que son tan intrínsecas en nuestro día a día que tan sólo las valoramos cuando desaparecen, cuando nos tomamos un tiempo para reflexionar o cuando nosotros mismos estamos hechos de pequeños retales.
Valora los detalles por insignificantes que los consideres, cada uno de ellos ayuda a dar forma a las cosas importantes. Yo valoro todos y cada unos de esos detalles que para otros son nimiedades, y tú?
¡cuanta razón tienes!a menudo estamos ciegos ante todas esas cosas. Y pienso como tú,pienso que las pequeñas cosas es lo que le da el gustillo y la alegría a la vida.
ResponderEliminar¿y yo? yo creo que no valoro todos, pero si la gran mayoría
Caray, cuantas cosas dices ahi en esto que has escrito, se necesitaria como cuatro folios para escribir un poco sobre ello, pero bueno, te felicito por lo que has escrito, pues pensando asi, sin duda la vida te reserva un lugar privilegiado en el trayecto de la felicidad, pues disfrutaras cada segundo de tu vida.....
ResponderEliminarLos pequeños detalles son los que consiguen que las grandes cosas adquieran su sentido. Sin todos y cada uno de ellos no sería posible...
ResponderEliminarcontinua con el blog
ResponderEliminarsalu2 Nu